20/3/21

Reseña - Un cuento oscuro

 

Reseña - Un cuento oscuro

¡Hola, hola, hola!

¡PRIMAVERA! Hacemos oficial el cambio de estación. Y qué bonito es, a la vez que triste, pensar que ahora tenemos que volver a esperar la llegada del invierno. ¿Cómo ha empezado vuestro sábado? ¿Bien, genial, maravilloso? ¡Ojalá que sí!

Hoy os traigo la reseña de un libro que leí hace poquito. Uno que me enamoró, por cierto, aunque tuviera mis más y mis menos con él. Pero no os adelanto nada. Ah, no, no. Lo que sí quiero hacer es aprovechar para compartiros la reseña que hizo que me animara con él. La podéis leer haciendo clic aquí. Si es que una es débil y, cuando alguien habla tan bonito de un libro, no puede resistirse. ¡Por cierto! Os dejo también el blog de Diana aquí, sí, sí. Y ahora vamos al lío, ¡dentro reseña!

Ficha técnica

Título: Un cuento oscuro

Autora: Naomi Novik

Traductor: Julio Hermoso

Editorial: Planeta

Número de páginas: 688

ISBN: 978 84 08151487

Precio: 18,52€ (tapa dura) / 2,82€ (versión Kindle)

Sinopsis

Agnieszka tiene un don: es capaz de romper, manchar o perder cualquier cosa que lleve puesta en cuestión de segundos. Vive en el valle con su familia y es feliz en su pequeño y asilvestrado hogar. Pero la maligna y retorcida presencia del Bosque se cierne desde hace años sobre todos ellos. Para protegerse, el pueblo confía en el poder de un misterioso mago conocido como el Dragón, el único capaz de controlar con su magia el poder del Bosque. A cambio de protección, pide una sola cosa: cada diez años podrá escoger a una chica y se la llevará a su torre, un destino casi tan terrible como caer presa del Bosque.

El día de la elección se acerca y Agnieszka tiene miedo. Sabe ―de hecho todo el mundo sabe― que el Dragón escogerá a Kasia, la más bonita, la más valiente de todas las aspirantes. Y, también, la mejor amiga de Agnieszka. Pero cuando el Dragón llega, para sorpresa de todos, no es a Kasia a quien señala…

Opinión

El Bosque es el inicio. Oscuro, frondoso. Verde. Verde como el musgo. Verde como el césped recién cortado. Verde. Tan verde que abruma. Y peligroso. Hay algo oscuro, dentro del bosque. Algo que hace que las personas que viven a su alrededor hablen de él con respeto. Porque El Bosque a veces se alza, majestuoso, y ejecuta un movimiento. Uno solo. Y todo se rompe.

Desde hace años, el Dragón vela y protege a la gente de las aldeas. No es una persona agradable, ni siquiera simpática. Es, eso sí, mortalmente efectivo. Pero no trabaja gratis. Cuando llega la cosecha, el Dragón se lleva a una chica. Debe ser una nacida en un período concreto. Y tiene que gustarle. Por eso todo el mundo sabe que va a llevarse a Kasia. Porque va a hacerlo. Tiene que hacerlo.

Agnieska es la mejor amiga de Kasia. Son casi hermanas. Se quieren, ¡se quieren bien!, y les duele en lo más profundo saber que pronto, demasiado pronto, todo va a irse a la mierda. Porque el Dragón se la va a llevar. A Kasia, su preciosa y fortísima Kasia. A Kasia, joder, que es la jodida abnegación hecha persona. Siempre que se lleva a una chica, el Dragón la aísla. Nadie vuelve a verla. Y diez años después ellas, sencillamente, se largan.

La noche antes de la cosecha son lágrimas y confesiones. Son susurros bajo la luz de la luna, mientras El Bosque parece escuchar, silencioso, en la distancia. Son despedidas, miradas cómplices y la certeza de que todo ha terminado. Pero llega el día y Agnieszka, con el corazón henchido de dolor y miedo, asiste a la cosecha.

El Dragón la mira. Una vez, dos veces. Pasa de largo. Agnieszka siente que todo el aire abandona sus pulmones. No la ha visto. Mentira. La ha visto, pero no la ha mirado a conciencia, no se ha reconocido en los ojos de ella, no… Espera, está dando la vuelta. El Dragón, el jodido Dragón, la está mirando. De verdad. Con atención. Con rabia. Agnieszka siente cómo su mundo se rompe. Algo no encaja. No tendría que ser ella. No quiere ser ella. Pero la decisión está tomada. Y, para cuando quiere darse cuenta, su preciosa e idílica aldea ha desaparecido.

Me encantan las historias oscuras. Me gustan las que se cuentan a media voz, para que quien las escucha sienta la importancia de cada palabra. Me gusta la urgencia, el miedo, la rabia; con la que se puede desmenuzar una idea brillante. Me fascina la cadencia. Me enamora la tensión de cada respiración. Y todo es Un cuento oscuro. Es horror, frialdad, miedo. Es la paz que se quiebra, el aliento que se escapa, tembloroso, de los labios. Es, joder, esa sensación de incertidumbre, donde prefieres saber, aunque sea terrible, a tener que esperar. Y por eso, por todo eso, no puedo más que pediros que le deis una oportunidad a la historia.

La estancia de Agnieszka en la Torre es… rara. Los primeros días son un curioso caos salpicado de miedo. Porque el Dragón no quiere ni verla, aunque haya decidido tomarse unas molestias… curiosas. ¿Os he dicho ya que el Dragón es mago? Uno poderoso. Prepotente, repelente, un cabrón de aúpa; que ha decidido que Agnieszka tiene mucho que ofrecer… aunque la desprecie. ¡Y hasta aquí puedo leer!

No os hacéis una idea de lo bien que me lo pasé leyendo los rifirrafes de esos dos. Agnieszka no está por tonterías: ella quiere saber, quiere saber de verdad; pero el Dragón sólo quiere que aprenda. Y no es fácil, ojo, porque la chica ni siquiera pone de su parte. La añoranza la está matando. Es como una enfermedad: empieza con síntomas leves, soportables, hasta que, poco a poco, muy poco a poco, nota cómo cada respiración cuesta más que la anterior. Duele. Duele muchísimo. Joder, mata.

Es curioso que la gran virtud de Agnieszka sea el desastre. La chica siempre anda hasta el cuello: con la ropa hecha polvo, manchada, ligeramente salvaje. El Dragón no lo soporta. Él es pulcro rozando en el neuroticismo – o, qué narices, sobrepasándolo –. Dos caracteres diametralmente opuestos que chocan una y otra y otra vez. Hasta que encuentran un punto en común. El Bosque. La seguridad. La paz. ¿La paz? Ay, Agnieszka, en el lío que te has metido…

Antes de terminar por aquí, quería comentaros que lo que habéis oído/leído hasta la fecha es cierto: es un libro lento. Ojo, eso no lo convierte en un mal libro. A mi juicio, le hace ganar muchísimos puntos el hecho de que cada cosa pase cuando tiene que pasar. A Naomi Novik no le importa contar las cosas con calma, sin prisas, haciendo que primen los silencios cargados de reflexiones. Porque hay pocos diálogos, en libro, pero muy potentes. Tanto que me encontré a mí misma riéndome de las puyas entre la protagonista y su “gran amigo”. Tanto, joder, que a ratos se me hacía raro ver un diálogo, aunque en cierto modo lo esperase. Así que si os gustan las historias rápidas… pasad de esta. Ahora bien, si queréis algo pausado y maravilloso… este es vuestro libro.

Y ahora, bienvenidas y bienvenidos a la ZONA SPOILER

Qué alguien me explique por qué diablos el Dragón tiene que ser tan gilipollas. En serio, ese tío tenía una patada en la boca cada tres páginas. No es sólo que sea un cabrón a conciencia, que también; es que el tío, las cosas claras, no tenía ni idea de lo que quería, hasta que lo tuvo delante y se cagó de miedo. Ver cómo, muy a poco a poco, baja las barreras y se abre fue… precioso. Por favor, fue tan bonito que me da la risa pensando en lo mucho que le aterrorizaba ser vulnerable. Lástima no poder decir lo mismo del resto de personajes. El príncipe me cayó francamente mal y su maravilloso mago, el Halcón, fue un maravilloso grano en el culo. Lleno de pus, puestas a ponernos dramáticas.

Mi problema principal con esta novela fue la importancia exagerada que se le dio a la parte centrada en la corte. Quiero explicarme. No soy una persona muy dada a “intrigas palaciegas”. No sólo me parecen soporíferas, sino que me cabrean en lo más profundo por lo superficiales y estúpidas que llegan a ser. Son desfiles de vanidades, henchidos de unas enviadas francamente repulsivas que, me vais a perdonar, no son más tóxicas porque no se corroen entre ellas. Y ahí radica el problema de Un cuento oscuro: Agnieszka llega a la corte y la trama se paraliza. Se desarrolla según los cánones preestablecidos: ignorancia, miedo, ligera aceptación, traición, pena y… el susto que hace que toda la trama dé un vuelco. Y eso está bien, ojo, porque yo deseaba con todas mis fuerzas que se dejaran de tonterías y pasaran a lo que podríamos llamar “lo importante”. Pero pasó tarde. Muy tarde.

Me sorprendió la importancia de Kasia. Y me gustó muchísimo. Que Naomi Novik no olvide que ellas eran casi hermanas, se querían tanto que dolía verlo… me fascinó. Y es que Kasia lucha con uñas y dientes cuando las cosas se ponen feas de verdad, incluso contra sí misma. No quiero contaros nada, porque la gracia está en que lo descubráis por vosotras y vosotros mimas/mismos, pero fue fascinante toparse con una coherencia tan maravillosa: si alguien es tu amiga, si lo es de verdad, no se borra de tu mente de un plumazo.

¿Hablamos del amor? Ay, el amor, maravillosa quimera. Personalmente, lo compro. Sé que muchas personas opinan que es precipitado y absurdo, pero a mí no me molestó. El Dragón es un tío complicado, bastante gilipollas y con un ego que necesita un buen pisotón. Agnieszka es su antítesis. Y por eso me lo creo: ¿qué gracia tiene enamorarse de alguien perfecto? ¿De alguien tan parecido a ti que, joder, parece un loro a tu lado? La gracia está en que alguien tenga las malditas narices de pararte los pies cuando te pasas. La gracia, joder, es que te miren a los ojos y te vean. Con lo bueno y con lo malo. Porque la perfección, me vais a perdonar, es una grandísima y apestosa mierda que no le hace bien a nadie – a parte de irreal, claro –. Así que me parece una pareja bonita, nada empalagosa, y justa. He dicho.

El final es brillante. Tenía muchísimo miedo de que todo se resolviera de forma precipitada, así que me alegra, ¡y mucho!, deciros que Naomi Novik no está por tonterías: ha venido a contar una historia oscura, cargada de odio y rencores. Y lo hace bien. Lo hace mejor que bien.

...

Siniestra, cargada de momentos que hacen que una se plantee seriamente qué está pasando; Un cuento oscuro hace honor a su nombre. Agnieszka es una protagonista que llega para quedarse. Una que pasa un verdadero infierno antes de llegar a un final que hace que todo tenga sentido. ¡No sé a qué narices esperáis para leerlo!

Nota: 4/5

6/3/21

Qué he leído mientras estaba un poquito desaparecida

Qué he leído estos meses...

 ¡Hola, hola, hola!

 Dos meses. Ocho semanas. ¡O-C-H-O! Creo que hacía tiempo que no estaba tan desaparecida. Uf. Os he echado de menos, por cierto. Pasar por blogs, llevarme un montón de recomendaciones - llorar porque soy pobre y no puedo comprarme todo lo que quiero... esas cosas - y leeros. Sobre todo, leeros. Saber de vosotras, vosotros. ¡Pero ya vuelvo por aquí! Realmente, no tengo excusa. Mala organización + prácticas + exámenes (esto sólo en enero, sí) = desastre nivel Satán.

 En fin. Vamos a dejar lo triste de lado, ¿sí? Y vamos a hablar de cosas bonitas. Como de que los días cada vez son más largos y, aunque yo sea una chica de invierno, debo reconocer que hay algo bonito en ver cómo, poquito a poco, el sol nos hace más y más compañía. Como no quiero que esta entrada quede tamaño monstruo, voy a intentar ser breve. O todo lo breve que puedo ser, sí. Ay. ¿Qué, vamos a ello? ¡Dentro recuento!



Enero

En enero no leí gran cosa. Tres libros, de hecho. Eso sí, fueron guais todos ellos. La cosa empezó... suave. Y es que después de mucho pero que mucho tiempo leyendo reseñas sobre la saga Off-campus, pensé: "¿por qué no?" Así que me lancé con Prohibido enamorarse (3/5) de Elle Kennedy. No os voy a mentir: hay comportamientos que no me gustaron nada, por no hablar de comentarios que hacían que quisiera sacarme los ojos de las cuencas. Hum. ¿Demasiado explícito? ¡El caso! No estuvo mal. Me gustó lo que, despacio, construyeron Hannah y Garret. Y me ayudó a desconectar de todo. De eso va la literatura, ¿no?, de evasión. Así que no. No es un libro que vaya a recordar, pero... me fue útil para no pensar. Y con eso me quedo.

¡Cambiamos de tercio! Omaira (Entre la lectura y el cine) y yo, cabezotas de profesión, decidimos lanzarnos de cabeza a nuestra Lista del Infierno (lo siento, Omaira, alguna tenía que llamarla por su nombre y ya sabes que me da igual ser la poli mala). ¿Elegimos bien? ¡Elegimos bien! Supongo que habréis leído la reseña de Omaira, pero os la voy a dejar enlazada aquí. ¿Y de qué libro? El baile de las luciérnagas (4/5), de Kristin Hannah. Adoro cómo escribe esta señora. Hay algo precioso y a la vez terriblemente melancólico, en su prosa. Yo era team Tully, por cierto. Lo siento, pero Kate no fue santa de mi devoción. En ningún momento. No os quiero contar gran cosa - ¡leed la reseña de Omaira, que se explica mucho mejor que yo! -, pero os voy a decir que es una novela... que cambia. Va mutando, pasando por unas cuántas décadas... complicadas. ¡Y no diré nada más!

 Cerramos mes con una lectura conjunta con Diana (Silent Storm, ¡pasad por su blog, es una maravilla!). Nos animamos a leer La ciudad de las sombras (Helena Lennox #1) (4/5). ¿Y nos gustó? Joder, sí. Al principio estábamos escépticas. Helena es... complicada. Y muy gilipollas con su madre, las cosas claras. Pero se hace querer. Su evolución, de hecho, me encantó. ¡Así que no sé a qué leches esperáis para adentraros en su historia! Un viaje por la India más bonita, ¿qué más necesitáis? Os voy a dejar aquí la reseña que hizo Diana para Goodreads.

Febrero

Me cundió un poco más. No sé en vuestras universidades, pero en la Comunidad Valenciana febrero fue online. Un mes... largo. Y un poco raro. En fin. El caso es que me animé ¡por fin! a leer Aunque llueva fuego (5/5), de Beatriz Esteban. Diana (Forgotten dreams) siempre habla maravillas de esta autora, ¡y qué razón tiene! Por cierto, os voy a dejar la reseña de Diana aquí. Os puedo jurar que la reseña es de lo más bonito que he leído - y ella es un amor, así que no sé a qué esperáis para ir a leerla -. El libro duele. Duele mucho. Y también cura. Hay algo dulce, en la forma de escribir de Beatriz Esteban. Es como si te acunara. Y, de repente, te llega el golpe. Fuerte, contundente. Ouch. No os pienso contar nada, porque yo llegué casi a ciegas a la novela y... mierda, lo agradezco mucho. Os voy a pedir, eso sí, que disfrutéis de la lectura. Esa chica tiene un don. No digo más.

Si lo pienso ahora, fui generosa. Mi segunda lectura del mes, Un amor, de Sara Mesa (3/5); fue... rara. Rara de jodidos cojones. Mi madre la leyó y se cagó en todo, pero a mí me pilló de buen humor y, bueno, aunque me pareció francamente horrible el 90% de lo que se cuenta, no terminó de parecerme "un mal libro" - signifique lo que signifique eso -. Omaira os dirá que es el jodido infierno en la tierra de libro - os dejo aquí su reseña de Goodreads, por cierto -, pero yo sólo la considero una novela... rara. Y bastante hipócrita en lo que a personajes se refiere.

Cerramos mes con Piso para dos, de Beth O'Leary (5/5). Mari (Wandering book-reader) me había recomendado este libro hasta el aburrimiento (Mari, yo sé que me quieres aunque sea una cabezota) y... ¡por fin lo he leído! ¡Y qué jodida maravilla! Os voy a dejar la reseña de Mari aquí, sí, sí. ¡Pasamos a la novela! Es... muy dulce. Muy... cozy. Sí, joder, es COZY. Hay algo bonito, en la prosa de Beth O'Leary, y es que hace que el día, de repente, no sea tan malo. Conocer a Tiffy, ver cómo poco a poco se reconstruye a sí misma tras una muy mala ruptura... fue precioso. Y más precioso todavía fue ver cómo Leon, ese chico totalmente escondido en sí mismo, se abría. El poder de los post-it. Y de la buena conversación. ¡Leedlo ya!


Iba a hablaros de mi única lectura - de momento - de marzo, pero me la guardo para el wrap up. Sí, tengo intención de no volver a desaparecer, veremos si lo cumplo.

¡Y ya dejo de hablar de mí misma! Contadme vosotras y vosotros, ¿qué habéis leído estos meses? ¿Alguna lectura maravillosa? ¿Alguna horrible? ¿Habéis leído alguno de los libros que comento? ¿Coincidimos?

¡Contadme, contadme,, contadme!

¡Un besazo muy pero que MUY grande y que paséis un maravilloso fin de semana!