30/9/16

Retazos 2: Vivamos


Vivamos

¡Hola, hola, hola!

 Lo sé, lo sé. ¡He estado súper desaparecida! ¡Pero tengo excusa! ¡Sí, sí, sí! Una excusa de las buenas. Una palabra: universidad. ¿No es suficiente? Venga, va… Os doy otra: tarde. Y ahora a sumar: universidad + turno de tarde = DESASTRE. Pero, oídme, no pasa nada. Todo más o menos solucionado. Yo estoy aquí. Vosotras y vosotros también, así que… ¿nos ponemos al día?
 Como durante este mes he leído más bien poquito, he pensado en traeros una nueva entrada para la sección que abrí en una de mis últimas actualizaciones: Retazos.


Vivamos


 Olvidemos nuestras expectativas. Olvidemos todo eso que queremos pero que sabremos que no tendremos nunca. Olvidemos nuestros miedos. Olvidemos nuestras preocupaciones. Olvidemos el mañana. Olvidemos el ayer. Olvidemos a aquellas personas que nos han hecho daño. Olvidemos a todo aquel que no aporte nada bueno en nuestra vida.
 Vivamos. Vivamos por encima de toda esa basura. Vivamos por encima del qué dirán. Vivamos nuestra vida cómo realmente queramos vivirla. Levantémonos por la mañana con una sonrisa de oreja a oreja. Porque nada importa. Nada, absolutamente nada, tiene el poder de decir lo que debemos querer o esperar. No digo que olvidemos las obligaciones, ya sabéis que tenemos que cargar con nuestras cuerdas atadas al cuello; no, yo digo que vivamos a pesar de esas cuerdas. Que nos levantemos por la mañana y no pensemos en la mierda de día que nos espera, sino en lo jodidamente bueno que está el desayuno; que no pensemos en que hay que madrugar, sino en lo bien que se está en la cama sobando a pierna suelta; que no pensemos en el estrés, sino que disfrutemos de esos pequeños momentos de relajación. Esa hora muerta en la biblioteca, ese rato de la ducha, cuando sólo importa el olor del jabón y lo calentita o fría que está el agua; esos ratos de autobús, metro, tranvía o tren en los que podemos leer diez páginas de esa novela que nos lleva por la calle de la amargura… esas risas durante la hora de la comida, esas carcajadas cuando sales con tus amigas y amigos.
 ¿Y qué importa si no llegas a tiempo? ¿Qué importa si no quieres hacer algo? ¿Qué  pasa si un día decides que necesitas un cambio? ¿Qué pasa si, sencillamente, pasas?
 Yo digo que nos quejemos menos, que nos ajustemos nuestras asquerosas cuerdas del cuello y vivamos por encima de sus estúpidas restricciones. A la mierda con las expectativas. Demos una fuerte patada en el culo a todo lo que nos molesta, a todo lo que nos hace tener ese tic en el ojo… Y, simplemente, sonriamos. Y vivamos.


5 comentarios:

  1. Hola!
    Primero decirte que te echaba ya de menos por aquí, y tus magníficos comentarios en mi blog, me gustan bastante, me alegran el día u.u
    Y ya voy con la entrada, estoy súper de acuerdo contigo, a veces solo me centro en las cosas malas, en las personas que no me aportan nada bueno y entro como en una espiral de autodestrucción, y se me olvida que lo importante es ser feliz, llevo un año un poco malo y hace un par de meses puse un cartel en mi habitación que decía "Dedícale más tiempo a las cosas que te hacen realmente feliz" y desde entonces intento hacerlo cada día, claro que puede haber días es los que vivamos en esa basura, pero lo importante es saber salir de ella.
    Me ha gustado la entrada, estoy teniendo movidas con la universidad y me ha animado un poco jaja
    Un beso :3
    pd: no desaparezcas más!! jajaja

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  2. Hermosa entrada Carme! me ha encantado :)

    un beso!

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  3. ¡Hola, Carme! ¡¡Por fin de vuelta!! Ya te había dicho que echaba de menos tu blog, así que me he alegrado mucho al ver esta nueva entrada. ¡¡Ánimo con la Uni y ya sabes que aunque tardes, publiques cuando publiques, aquí habrá muchos encantados de leerte!! ;-)
    Sobre el relato: veo que no has perdido tus ganas de infundir las ganas de aprovechar el momento y tratar de no disfrutar al máximo :D Ya sabes que ese estilo de pensamiento me gusta y me anima leer cosas así, aunque a la hora de llevarlo a la práctica sea más complicado a veces, aunque sea por culpa de nuestras actitudes.
    La parte que me ha encantado de lo que has escrito es lo de aprovechar los pequeños momentos como un buen desayuno o una ducha caliente, la verdad es que a veces pasamos de esas cosas porque las vemos como algo rutinario, pero se agradecen :D
    ¡Saludos y que descanses durante el fin de semana! ;-)

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  4. ¡Hola Carme, cuánto tiempo!
    Ánimo con la universidad y todo, tú puedes jeje
    Respecto al relato claro que hay que vivir, ¡que la vida son dos días!
    Un beso :D

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  5. No te preocupes por la ausencia, entendemos que hay épocas más ajetreadas que otras :P
    Por cierto, muy bonita la entrada: hace reflexionar y tiene mucha razón ^^

    Un abrazo ;)

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